sábado, 11 de diciembre de 2010

Día 20

451-547
  Y se me acabó el hugo boss,  el que me encontré en Conti, en mi casa que quedaba en Blanco 547, debajo de los camelios el día 28 de febrero cuando me reía de lo que encontraba en el suelo, quizás para no llorar y ahí apareció el hugo boss intacto con bastante perfume adentro,  quizás de qué vecino era, de hecho estaba al lado de una tele de esas viejas , quizás de qué vecino era, era una tele de las sony con 13 botones para cambiar los canales con una tapa que se abría y como que podías ponerle etiquetas a los canales, aunque nunca vi una que estuviera etiquetada, me acordé del  campo de los morel cuando la vi, que tenían una en la salita de la terraza, que por cierto nada de bien amaneció ese 28 de febrero.  Bueno, el caso es que se me acabó el hugo boss, entonces hoy día me eché la colonia 451 que me puso mi mamá en el neceser de colores bien masculinos que me dejaron para sacarme un poco el olor a cama, cuando me olí fue como volver a los  12 años en un instante, en un segundo me transporté a la rutina matutina en constitución, me vi parado frente al espejo antiguo del baño chico de mi mamá, ese café que siempre estuvo apoyado encima del lavatorio y vi mi cara de 12 años reflejada en el espejo con el pelo mucho mas rubio que ahora, medio mojado y recién peinado hacia el lado con el mechón más amarillo en el centro y con una cara de semidormido lavándome los dientes y vi también en el espejo a la manu parada al lado mío lavándose los dientes igual, cuando usaba anteojos todavía y era mucho menos bonita y vi también a la mamá parada atrás de nosotros dos en bata de dormir echándonos colonia 451 y me vi poniéndome la mochila para ir al colegio y sentí el frio de la mañana clavándose en mi cara y en mis manos mientras andaba en mi bicicleta morada-media-rosada marca huracán por las calles de constitución y me vi entrando al colegio, a la básica, por el patio de atrás para dejar la bicicleta, ese patio de maicillo donde jugábamos a las bolitas y al trompo y donde inventamos un juego que consistía en ir en bicicleta por el patio largo y angosto lo más rápido posible y antes de llegar a la muralla del fondo había que bajarse andando de la bici para que la se estrellara lo más espectacular posible contra la muralla, saltaba y se daba un mortal en el aire, claro que yo era uno de los pocos que jugaba, creo que el único, porque ninguno que tuviera una bici Bianchi con doble suspensión se atrevería a tirarla contra la muralla, en cambio yo que tenia la huracán morada-media-rosada de la cual estaba súper poco orgulloso, la tiraba lo más fuerte posible, además que esa bicicleta era prácticamente indestructible, solo quedó la horquilla con forma de arco.
  -¿Dolor Iñigo?
  -Mmm, un 4.
  -¿Le duele la guatita?
  -Si, está hinchada, hace días que no voy al baño.
  -¿Cuándo fue la última vez que fue al baño?
  -Mmm, sin contar una de las peores experiencias de mi vida que tuve ayer con la chata,              donde casi nada logré evacuar, la última vez fue el martes pasado.
  -Martes, miércoles, jueves, viernes… eso es casi una semana.
  -Sí.
Pero no importa porque acabo de adoptar  una mascota, se llama el pato Carlos, aunque no le gusta que lo toquen, es un pato que vive debajo de las sábanas de mi cama, cuando se lo presenté a la Pauli, le pareció de lo más entretenido, aunque cuando entró y le dije:
  –mira Pauli tengo una nueva mascota, se llama el pato Carlos, aunque no le gusta mucho            que lo toquen.  
Se puso un poco nerviosa y no entendió bien de lo que estaba hablando, pero cuando se acercó y vio que bajo las sábanas había algo con forma de pato creo que entendió, además que yo me esforcé y doblé la colcha sobre el poto del pato de tal manera que pareciera como si tuviese cola, lo primero que me preguntó era si estaba lleno el pato, pero por supuesto que no estaba lleno, recién ahí lo acarició un poco, aunque el pato Carlos se puso un poco nervioso porque pato Carlos no le gusta que lo toquen, aunque más tarde, cuando se fue la Pauli, el pato Carlos me confesó  que igual le gustó un poco. Rica la Pauli, tierna, me cae bien, la que mejor me cae, después de que tocó al pato Carlos le ofrecí unos m&m’s y me los aceptó con gusto, aunque me dijo: 
  -espero que no estén envenenados.
   y yo le respondí:
  -no po, nunca te haría eso, además que estamos en un hospital así es que si estuviesen   envenenados, tendrías muchas posibilidades de salvarte.
Rica la Pauli, tierna, habla casi todo en diminutivo, es la que mejor me cae, porque es la que más me habla y es la que me dijo hace tiempo que mi brazo parecía un manual de anatomía cuando me cambio la vía, me ponía el elástico y se me notaban brígidamente las venas,  además que no la veía hace tiempo porque estuvo varios días haciendo algo de post-titulo de  no sé qué cosa. Rica la Pauli, tierna, la próxima vez que la vea le voy a confesar que es mi enfermera favorita haber si me dice que yo soy su paciente favorito. Rica la Pauli, tierna.
 Hoy día llegó un compañero nuevo, se llama Luis, es el segundo compañero que me toca que lo atropellaron cuando iba en bicicleta, pero es el primer compañero que me toca que llegó el mismo día de su accidente aunque muy tarde, como a las 4 de la mañana cuando yo dormía tranquilo y disfrutaba de mi soledad, por lo que sé hasta el momento, iba en bicicleta y no se acuerda de lo que pasó porque al parecer se pegó en la cabeza, creo que tiene una fractura de hombro y varios moretones, pero los doctores todavía no saben si lo van a operar, todavía no me habla, es el primer compañero que voy a dejar que hable él primero antes de que yo le pregunte algo, además así evito que se prenda la televisión porque todavía no tiene la confianza para preguntar dónde está el control, pero solo sé que estoy atrasando lo inevitable una vez que la prenda y que él tenga el control en la mano la tele va a prenderse para apagarse solo en la noche muy tarde, si es que yo me acuerdo de ponerle timer pa que se apague y me deje dormir tranquilo y así va a volver a prenderse en la mañana muy temprano despertando con las noticias, después el buenos días a todos , después más noticias y así todo el día repitiendo las mismas noticias que finalmente se consagran a la nueve de la noche en el noticiario central y así, si tengo ganas de hablar puedo comentar las noticias con mi compañero. Maldita tele, es que esta gente no tiene ninguna otra entretención, no quiero caer en el discurso de lo mal que le hace la tele al mundo, pero es que nunca lo había vivido tan directamente, más encima es una tele de rayos catódicos no es de las de ahora, de plasma o LCD y yo creo que las de rayos catódicos contaminan más la mente que las de ahora, me acuerdo que cuando pasaba horas en el computador antes de las pantallas de LCD, me terminaba doliendo la cabeza y me quedaban los ojos muy rojos, en cambio con el LCD eso se reduce drásticamente porque es mas como mirar una poster pero iluminado desde atrás, como una foto en una caja de luz, el cristal liquido con la excitación electromagnética produce distintas intensidades de rojo, azul y verde y los tres colores se combinan lo que hace que un pixel forme un cierto color…
  -joven  Iñigo: para mañana en la hora de almuerzo tiene estofado de vacuno o pastel de   papas.
  -estofado de vacuno
  -De postre tiene tartaleta de frutas, fruta natural, helado
  -Tartaleta de frutas
  -Para la cena tiene:
Ya no me acuerdo que más me dijo, pero la combinación tartaleta de frutas, fruta natural, helado siempre aparece, así es que para no inventar mejor voy a cambiar el tema; creo que me gustó esto del compañero que llega después del día de su accidente, son mucho más silenciosos y como llegó a la 4 de la mañana, lo único que quiere es seguir durmiendo y olvidarse que está en un hospital y tener que pensar cuantos días más le quedan y preocuparse de si lo van a tener que operar o no. Luis es el segundo Luis que me toca, el segundo accidentado en bicicleta y además es el segundo que trabaja como guardia de seguridad, todo esto lo sé por lo que le preguntaron las enfermeras y los doctores, supongo se va a tranquilizar un poco cuando le cuente que el otro accidentado en bicicleta que me tocó lo atropelló una micro oruga del transantiago y despertó en la posta central, casi no la cuenta, quedó con los dos pies y los dos brazos fracturados, ya lleva casi dos años y medio con licencia paseándose por hospitales, rehabilitaciones y operaciones y su mamá lo cuida en su casa creo que en la comuna de cerro navia. Por lo que veo, lo de Luis no es tan grave a menos que tengan que operarle el hombro o a menos que el scaner de cerebro arroje algo malo, pero no creo, si no es así no va a estar mucho tiempo más en el hospital, eso si ojalá que desde ahora en adelante si va a seguir transportándose en bicicleta debería usar casco, para que la próxima vez que lo atropellen tenga menos posibilidades de perder la conciencia. También le puedo contar la historia del otro guardia de seguridad que me tocó como compañero, el primero que tuve, el más fome por cierto, yo creo que estaba bien deprimido porque su recuperación va a durar como un año, el primer Luis, que tenía un apellido de lenguaje indígena, apellidos que me gustan por cierto, a ese Luis le faltó Dios, su esposa era muy fea y muy gorda, casi deforme y Luis no era feo, la esposa tenía como algún tipo de discapacidad porque tenía que caminar con muletas, o bastones como le dicen en el hospital, su hija no era tan fea porque sacó rasgos de él pero el lado de la madre le dio una boca media rara y lo peor de todo como que heredó la discapacidad de ella, tenía como la columna chueca, el poto tirado hacia atrás de una forma muy extraña y también tenía que usar una muleta aunque podía caminar sin nada, pero le costaba, tenía como forma de avestruz. Vamos a ver a este Luis cuanto Dios le tocó.
Curioso que me haya tocado estar en este hospital , viendo la teletón sin querer ver la teletón al lado de la teletón y con la mala pata de tener la pata mala y tener que pensar en rehabilitación y kinesiólogos que te hagan sufrir y todas esas cosas, la kinesióloga de acá es bonita igual, venía a tratar de mover el pie del primer Luis y lo hacía gritar como mina, cuando se iba Luis me decía:
  -Esta rica la kinesióloga, pero puta que me hace sufrir cuando me mueve el pie, me gusta  más cuando me hace caminar y me toma de la cintura para que no pierda el equilibrio.
Hace un rato pasó la Susana, le ofrecí starburst:
  -Querís starburst?
  -¿Qué es eso?
  -Unas calugas gringas re buenas
  -Bueno
  -Le tenemos de cherry, strawberry, orange o lemon
  -emm cherry
Y le dí no se si una de cherry o de strawberry, se me confunden y me agradeció más de una vez, siempre muy tímidamente y me cambió el envase del suero que ya se me había acabado, bendito profinol, se retuerce mi pie en tu ausencia, voy a subir el cuenta gotas a 20ml/hora para pasar una buena noche, me lo habían bajado a 10, supongo que debe haber sido porque en la tarde dije que tenía EVA 3 y pasar de EVA 4 a EVA 3 significa bajar un nivel entero de dolor de los 3 que existen, eso lo sé porque lo tenían anotado en una cartulina que estaba pegada en la muralla de la sala de recuperación del hospital el salvador, supongo que para que no se les olvide porque para qué el paciente va a querer saber eso. Lo bueno de el salvador es que si estabas en el último nivel de EVA, eso es del 7 al 10, si mal no recuerdo,  podías pedir un poquito de morfina con toda tranquilidad, las dos primeras veces, la mañana después de mi primera operación y del día del accidente cuando empezó a irse la anestesia raquídea y empecé a mover los dedos del pie, de mi pie bueno eso si, entre paréntesis, eso fue una buena escena porque me sentí como en la escena de kill bill cuando ella, la novia, despierta del coma y después de matar al que se la quería violar se acuesta en la pussy wagon y mira su dedo del pie fijamente y se concentra en moverlo, bueno eso mismo sentí en ese momento… el caso es que después de eso me empezó a doler el pie demasiado así que me  preguntaron cuanto era mi dolor y yo dije como 8 o 9, no me acuerdo, pero no 10, porque siempre tome como referencia que el 10 era lo que sentía cuando estaba tirado en la vereda de Apoquindo esperando que llegara la ambulancia, ya después de que pasara la adrenalina del choque algo así como en el minuto 15, lo único que me reconfortaba en ese momento era cuando la mina que andaba como acompañante del bombero que estaba pasando por la calle me tomaba la mano y me decía que todo iba a estar bien, bastante guapa era por cierto. Entonces volviendo a lo de la morfina, ahí cuando estaba en el salvador,  la primera vez no me di cuenta, solo sentí un calorcillo por todo el cuerpo a medida que el liquido de la jeringa avanzaba y después recuerdo que solo me sentí bien y con menos dolor, no estaba de ánimo para analizar los efectos de la droga que estaban metiéndome, la segunda vez fue cuando se me pasó la primera, también sin mi consentimiento y fue más o menos lo mismo, lo único distinto fue que después llegó mi mamá con la Angela y ahí me di cuenta que estaba entero drogado, me costaba articular las palabras, pero no me dolía, eso era lo importante. La tercera vez, esa fue la buena, estaba con EVA 7, después siempre decía 7 sabiendo que si bajaba a 6, bajaba un nivel entero así que quizás me iban a prestar menos atención, bueno, lo que pasó entonces fue que estaba medio aburrido y le pregunté a una enfermera buena onda si me podía dar más morfina, se río levemente, así como cachando que era porque lo quería pasar bien y ahí estaba creo que con la Fernanda que me hacía visita cuando llegó la enfermera y me dijo: - su pedido señor – y me puso la jeringa en la vía y sentí el calorcillo instantáneo  y después sentí que estaba yendo hacia un lugar mejor, en eso la Fernanda me pasa el celular para hablar con el Pito, era primera vez que hablaba con él desde el accidente y la conversación fue algo como esto:
  -Aló pito
  -Buena loco, ¿cómo va? ¿estay muy pa la cagá?
  -Puta mi pie está pa la cagá pero me da lo mismo porque estoy  aquí en morfina.
  -¿La dura?
  -Puta si, me la acaban de poner y se siente muy bien.
  -jajaja la raja.
Es como el comercial ridículo que sale ahora en la tele del despreocupado y que tanta vuelta le dan en porlaputa.com algo así como: tengo el pie pa la cagá, pero me pusieron morfina así que me da lo mismo porque soy un... Despreocupaado, tiene la fórmula perfecta.
  Ya, me voy a dormir porque tengo sueño y me duele el ojo derecho.


   
  

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