miércoles, 22 de diciembre de 2010

Día 35

El último día

  Y llegó el último día, la verdad no lo siento distinto, se siente igual que el resto o incluso peor, si es que ya no aguantaba más acá. La ducha se sintió igual, el cantar el unplugged de Soda Stereo esperando que llegara el desayuno tampoco se sintió muy especial, llegó el desayuno, me lo comí  y después llegaron a retirar las sábanas sucias y mandé a que le dijeran a la Pauli que pasara a despedirse antes de que terminara su turno, si ahora casi nunca la veo porque no hay muchas cosas que las enfermeras de azul puedan hacer por nosotros en este momento, incluyo a mi compañero, si sólo estamos esperando que sanen nuestras heridas y poder irnos para la casa, bueno, la cosa es que al final la Pauli no apareció para despedirse, si hasta le tenía un sahne-nuss de regalo como premio por ser mi enfermera favorita y ella sabía que lo era y ahí supongo que, por convención social, después de aceptar un regalo, me tendría que haber dado un beso en la mejilla y yo hubiese tratado de apuntar lo más cerca de su boca posible, pero ni eso fue capaz de hacer en los treinta y tres días que estuve en este hospital así que voy a mandar a que alguien le diga que nada que ver que no se haya despedido y que fue mi enfermera favorita hasta hoy día, perdió el título en el último día que le faltaba para obtenerlo. Así que supongo que mi enfermera favorita va a tener que ser la Shlomit, aunque no sea enfermera todavía, pero porque ese día que ella terminaba su práctica, don Francisco me dijo que pasó como tres veces a despedirse, pero yo estuve mucho rato en la sala de recuperación después de mi operación así que no nos pudimos ver, entonces cuando la vea el próximo año, estudiando en el mismo campus donde estaré yo, le regalaré el chocolate que no le pude dar a la Pauli por lo desconsiderada que fue.
  Demás está decir que pasaron los doctores de pie y me miraron y me dijeron que se veía bien el injerto así que hoy me iba para la casa o, de otra manera, no estaría contando esto como el último día, así que el doctor Lagos se despidió y me deseó una feliz navidad.
  Igual extrañaré a las personas que hicieron que esta estadía fuese lo más agradable o, mejor dicho, lo menos desagradable posible: a la Gloria que definitivamente se ganó el premio a la enfermera más buena onda de todas, la más buena para tirar la talla y la que más me conversaba y me preguntaba cosas; a la Magaly que casi se pone a llorar ahora en el cambio de turno porque me iba y que se quejaba de que las mujeres eran muy lateras porque llamaban todo el rato, sobre todo unas que venían de forma privada a operarse, en vez de por el convenio con empresas, que creían que tenían a las enfermeras como esclavas, si hasta una vieja la llamó para que le fuera a aplicar su crema de noche; a la Vale que se fue el domingo porque terminaba su práctica final y su carrera universitaria de enfermería y se puso tan contenta cuando le regalé uno de los dulces peruanos que me trajo la Jane como felicitaciones por haber terminado su carrera y ahí me dio un beso para agradecerme, no como la Pauli; a la Pilar también, que andaba siempre con una sonrisa tan amable cuando venía a controlarme; a la Jaqui que no la vi tanto como las otras, pero me hizo un par de curaciones, era la más brigida para curar parece, me hizo la que tuvo que sacarme toda la piel muerta del tajo gigante y los puntos, esa estuvo buena;  a  la Susana, que tanto me gustaba mirarla y eso no más porque no me hablaba nada fuera de lo estrictamente profesional y la voz de niña que tiene; a Moises, que es un buena onda igual, aunque no se veía mucho, bueno para la talla igual que la Gloria; y bueno, por supuesto que a la Shlomit que ya he escrito acá mis razones, pero básicamente por ser linda y la más tierna en controlar a los pacientes y,  como no, porque le gusta la buena música y me gusta su estilo y sus fotos de perfil de facebook; y a la Pauli, linda, tierna, casi angelical, tan delicada para hacerme los procedimientos de enfermería, con ella el dolor pasaba a segundo plano, si uno la mira y se ven puras buenas intenciones, no podría pensar algo malo de ella, tan agradable que me imagino que sería tenerla de compañera en la vida, aunque quizás  sería demasiado agradable, demasiado sutil quizás, demasiado naïf, me imagino que la vida al lado de ella se vería como de colores pasteles, no mejor no, demasiado agradable para mí… el tremendo homenaje que te hice Pauli, considerando que ni siquiera te despediste de mi, igual siempre voy a pensar que, como enfermera, eres la mejor de todas y te recordaré por eso y la próxima vez que caiga en un hospital, aunque ojalá que no pase, me acordaré de ti y veré si hay alguna enfermera que te supere y , por supuesto, me seguiré acordando que no me dijiste adiós. Y bueno se extrañará también a todos los demás que, aunque no les haga una mención especial, o aunque no me sepa sus nombres, siempre me atendieron con la mejor disposición.
  Si al final, el estar treinta días en cualquier lugar no es menor, mas en un hospital, donde son treinta días en un mundo bastante reducido, especialmente cuando no me podía parar de mi cama, entonces las enfermeras y el personal que entra y sale pasan a ser tu conexión con el exterior, con lo que hay al otro lado de la puerta de la pieza y para hacer que la estadía no sea algo muy desagradable hay que involucrarse con esas personas y creo que ellos lo sienten y por eso son tan amables, si es una gran responsabilidad, ser todo el mundo, toda la visión y estar a cargo de todo lo sensorial  de una persona por algunos días. Aunque están los pacientes que vienen a hipnotizarse las 24 horas del día con la televisión, si no ven televisión, duermen… hipnosis y dolor, cuerpos inmóviles, caras imperturbables, esos no piensan en su mundo, su visión no se redujo porque ya estaba reducida y todo lo sensorial lo tienen dormido mucho antes de caer en la cama automática con botones, excepto el dolor, es lo único que podría mantenerlos alerta.
  Una mención especial también a mi amigo, el dolor, que supongo que me seguirá acompañando por un rato, aunque ya nos sabemos tratar, ya no me cae mal, ahora considero que es de los mejores amigos que he tenido y no creo que sea porque ya siento menos dolor, de hecho creo que me duele menos porque lo supe aceptar, si cualquiera que le echara un vistazo a mi pie hasta sentiría dolor sin tener porqué, me resigné a tu presencia tan imponente y desafiante, cuanto me has enseñado amigo, cuanto me has liberado, cuanto me has fortalecido, ahora ya sabré como tratarte cuando me vengas a visitar, no digo que estas libre de entrar en mi casa cuando quieras, si tampoco soy masoquista, pero sé que llegas sin preguntar y no hay nada que hacer contigo mas que resignarse. No sé si el otro dolor eres tú también, el dolor de espíritu, el dolor interno, si es que no, serán parientes o amigos muy cercanos y si es así, al saber tratar con uno creo que se aprende a tratar con el otro, será la enorme satisfacción que se siente cuando uno pasa a ser el que toma el mando en vez de andar peleando y jugando al perseguirse con el dolor, al saber llevarte a ti, mi amigo, he sabido relacionarme un poco más con tu compañero, cosa que siento que me hace ser más fuerte que antes. Escribo todo esto escuchando grupos como Red Sparowes o God is an Astronaut, los cuales me parecieron bien ad hoc para el momento. Cuando estuve en el Salvador pensé que la morfina había pasado a ser mi mejor amiga, hay un poema de Bertoni que dice:

MORFINA
nadie
más veloz
que el dolor

ni siquiera
la morfina

  Y es cierto, eres el más rápido de todos, implacable, aunque la morfina definitivamente es agradable, y sigue siendo mi amiga, no eres tan rápida como el dolor, pero eres una experiencia en si misma, tan agradable, tan placentera, eres la definición del alivio, que alivio más pleno, más eficiente, aún así tu eres un mucho mejor amigo, la morfina no te enseña nada, o nada constructivo, sólo te enseña lo rico pero lo traicioneras que son las drogas, te dan de lo mejor, pero te piden más y uno es capaz de entregar todo por volver a tenerlas y tu, morfina, eres como una relación de una noche con la mina más rica, lo placentero, lo agradable, lo irracional, pero después qué y como dije antes, estas dispuesto a entregar todo por volver a tenerla. En cambio tu, mi amigo, enseñas pero no pides nada a cambio, lo único que pides a cambio es un poco de aceptación, y solo con eso ya empiezas a mostrar algunos signos de simpatía.  
  Y mientras estoy acá escribiendo sobre el dolor, la Jaqui me está curando el pie y me está sacando los puntos que tenia bajo los dedos y duele, harto, pero estoy haciendo como si me gustara y mientras escribo se me olvida, hago una pausa para recuperar la idea y me vuelve a doler.    
  Vino recién alguien a preguntarme sobre mi licencia, pero yo no sabía nada sobre eso, como que se enojó un poco, le dije que no sabía nada porque mi licencia no la estaba tramitando la mutual sino que me dijeron la otra vez que era el ISL, ofuscada se fue, supongo que a hacer unas llamadas, la verdad poco me importa mi licencia en este minuto, mientras esté acá, no tengo ningún gasto y ninguna necesidad y sé que una vez que me la empiecen a pagar tienen que pagarme desde el minuto en que fue mi accidente, así que si eso es antes o después, me da lo mismo.


La vuelta a casa...

   Y llegué a mi casa, entré y la verdad no supe qué hacer, como que me quedé esperando que pasara algo, pero qué iba a pasar, por el momento es lo mismo que en el hospital, pero con más cosas que ver y con una cocina desafiándome a ver si me puedo preparar una leche con café helada y un pan con palta, lo cual he echado mucho de menos, en este minuto estoy solo así que tendré que arriesgarme no más. Y bueno, creo que hasta acá llegó la historia, ahora será una larga espera para volver a caminar y espero que, a pesar de mi condición, algo interesante pueda hacer en este verano mientras me dure la licencia, aunque yo creo que harto me va a durar, la ocupación en que me desempeñaba no es como para ir a trabajar con muletas. Fue interesante conocer la experiencia de vivir en un hospital, aunque con varias partes no muy agradables y podría haber durado un poco menos, también podría haber habido alguna enfermera soltera y arriesgada dispuesta a tener un desliz de hospital conmigo. No sé como terminar esta historia, dan ganas de escribir algo interesante, pero qué puede ser, si al final el relato era básicamente el relato de mi vida cotidiana, pero el ser en un hospital era lo que la hacía interesante y ahora ya no me encuentro ahí, creo que el escribir en algún minuto se transformó en una necesidad, en alguna forma de catarsis y, de alguna manera, hubo una retroalimentación inconsciente entre el hecho de escribir y la experiencia misma que se iba relatando, es decir, al estar registrando lo que hacía y obviamente queriendo registrar algo que valga la pena, quizás  inspiraba a que las cosas que yo hacía fueran más interesantes también, así como para tener algo que contar, no me iba a poner a escribir sobre la programación de algún canal de televisión, es por eso mismo que hay como cinco días que no existen, porque no podía salir de mi pieza y mi compañero no aportaba mucho, mi mundo se había abierto un rato cuando podía pasearme a lo mario kart por el hospital y además tenía a un amigo que me acompañaba, pero después se redujo tanto que ya no valía la pena relatarlo y ahora salgo y viajo en el auto hacia mi casa con una sensación extraña, impávido al ver tanta gente, tantos autos, tanto movimiento impredecible, tanto descontrol, repentinamente el mundo se abre de nuevo y yo me veo un poco confundido, sin saber donde fijar mi atención, sin saber con qué cara mirar tanto ajetreo, tanto que ahora, aunque quisiera, ni sabría como relatarlo. ¡Me han sacado de mi cáscara de nuez!   

jueves, 16 de diciembre de 2010

Día 30

Hoy día no tengo nada que decir, excepto que han pasado 30 días desde mi accidente, que el sol salió por encima de la cordillera y se puso donde termina mi ventana, que soy un día más viejo y que soy un capítulo de serie, un capítulo de libro, una película, una entrevista y un documental más culto.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Día 29

La última operación



Y empezó el día 29, esta vez esperando una operación,  la mejor forma de hacerlo es, después de bañarse, dormir hasta que me toque ir al pabellón, efectivamente eso hice y como  a las diez y algo me llevaron a pabellón, estuve un rato esperando en el pasillo de las salas de operaciones mientras, en la que estaba más cerca de mí, escuchaba ruidos de herramientas eléctricas, algo importante deben estar haciendo me imaginé, hasta que un doctor se dispuso a mirar por la ventanita de la puerta y comento con quien tenía al lado que estaban haciendo una amputación de brazo, ya ambientado en este lugar peculiar y poco nervioso,  dada la poca gravedad de mi operación y la experiencia que ya tenía en cirugías de pie, me puse a revisar mis radiografías y TAC’s que estaban a los pies de mi cama, examiné con detención los fierros que me pusieron en los dedos, en el segundo dedo, el triste, ya que parece estar más dormido que los demás y está mirando hacia abajo, me pusieron una placa con tornillos que une el metatarso con una clara fractura en la mitad, en cambio en el tercer dedo, el cual resucitó en cuanto a sensibilidad después de la operación, la fractura es más arriba, donde el metatarso se une con el tarso y ahí tengo el hueso fracturado en muchas partes pequeñas, en este dedo me pusieron como una placa con hoyos, parece una cadena en la radiografía, todo esto fijado con muchos tornillos, unos seis, siete o quizás más. Bueno, en eso estaba cuando me llevaron afuera del pabellón número nueve, en el cual me iban a operar, la puerta estaba semiabierta y pude ver como limpiaban la sangre de la operación anterior que quedó en el suelo, esperé a que terminaran la limpieza e ingresé, me conectaron las cosas pertinentes y me pusieron una vía, esta vez le dije que me la pusiera de una en el antebrazo, era la misma que para la primera operación intentó ponérmela en la mano y después en la muñeca, todo esto mientras yo miraba y sumado al hambre que tenía, me empezó a bajar la presión y comencé a transpirar helado hasta quedar completamente mojado, como si estuviese saliendo recién de una piscina, en eso me empezó a apretar la faja que mide la presión y cuando terminó miré al monitor y mi presión había bajado a 80 sobre 60, esta vez evité todo eso y me la puso al tiro donde yo quería, después llegó el anestesista y me puso la raquídea, en eso llegó el doctor Lagos ya listo para hacerme el injerto, me preguntó el anestesista si quería dormir y le dije que si, así que me pusieron una jeringa en la vía y en un par de minutos perdí la conciencia hasta despertar en la sala de recuperación como a las tres de la tarde, a esa altura se me estaba empezando a pasar el efecto de la anestesia así que pedí un analgésico y me dieron un jeringazo de profenil, ya más aliviado pero con ganas de volver a la pieza y comer algo, aparece la Pauli, sorprendida me pregunta cómo me fue, yo le dije que bien y se fue a ver a su madre que estaba un par de camas más allá porque la habían operado, hace poco supe que era porque se rompió los meniscos. Esperé un rato y me trajeron de vuelta a mi pieza, apareció mi madre y después la once, comí con ansias y al rato mi mamá se fue porque tenía cosas que hacer. Y ahí empiezan mis primeras horas de cinco días que tendré que estar tendido en esta cama sin pararme ni para ir al baño, primero vi un capitulo de Life sobre los peces, una serie de la BBC con unas imágines increíbles sobre los animales, más aún cuando se ve en alta definición, una vez que terminó me puse a ver una entrevista de Cortázar del año 1977, todavía no la termino de ver de hecho si dura como dos horas.
Y acá estoy, de nuevo sin la posibilidad de moverme, después de que conocí todo el hospital y me imagino que era el paciente más aventurado en ese sentido, ya hice mío este lugar, me pertenece y ahora me lo vienen a quitar, mi mundo nuevamente se reduce a esta pieza, es como retroceder en mi recuperación, cosa que me tiene un poco de mal ánimo. Quisiera poder controlar mi inconsciente y poder vivir estos cinco días en el limbo entre la realidad y los sueños, poder estar todo el día durmiendo y acordándome de los sueños, despertándome solo para escribirlos , pero se me hace extremadamente difícil, al parecer siempre he vivido con una sobredosis de conciencia, nunca me acuerdo de mis sueños por lo que siento que me falta algo, hace algunos días vino el Pito y conversamos sobre ese tema, y sobre la posibilidad de controlar el poder acordarse de los sueños, en esos días me habías acostumbrado al horario de que me despertaran a las seis de la mañana y por algún tiempo logré despertarme solo antes de que la enfermera lo hiciera y soñando, pero no me duró mucho, desde que comencé a escribir y a poder pasear, me despierto todos los días con mucho sueño como si no me alcanzara para reponer la energía que repentinamente empecé a gastar.
Antes de ayer supe que a la Shlomit la iban a trasladar al nuevo Duoc de San Joaquín, al lado de donde iba todos los días por algunos años cuando estaba en la católica, la cosa es que la carrera que pretendo estudiar también está en la misma sede donde estará ella, así es que ese día no va a ser la última vez que la voy a ver, recién supe también, para qué voy a explicar cómo llegue a saberlo, pero supe que la Pauli compró el mismo ticket de descuento que yo en un restaurante italiano en el patio bellavista, capaz que nos encontremos el mismo día comiendo, si algo pasa que estoy atrayendo a la gente que me está comenzando a interesar, parece que ahora ando con una especie de aura pegajosa. Ahora voy a seguir viendo a Cortázar y quizás leer un poco en internet sobre cómo tomar conciencia de los sueños y así poder hacer que, hasta que me pueda parar, sea todo un gran sueño complejo que me dé de que preocuparme un rato. 

martes, 14 de diciembre de 2010

Dia 28

Día Fome



Nuevamente el día empezó igual que los otros, tomé desayuno y después  me puse a ver Toro Salvaje de Scorsese, como una hora después llegó el doctor Lagos a observar mi pie, me dijo que existe la posibilidad de que ellos puedan hacerme un injerto mañana, así es que mañana sabré que pasará conmigo, si no, me voy mañana mismo y vuelvo como en enero o, si es que me operan, estaré como una semana más, pero ya listo, tendría que volver solo a las curaciones.  Así es que seguí viendo la película, buena película era, terminó y después seguí durmiendo escuchando las sonatas de piano de Beethoven y abrazado a la almohada imaginándome que era una enfermera soltera, aunque no pensaba en ninguna en específico si parece que no existen enfermeras solteras. La verdad estoy un poco más desanimado que otros días, mi compañero de aventuras, el Alex, ya se fue y creo que hoy día no recibiré visitas y además mi compañero de pieza no es de lo más entretenido, creo que tendré que ir al parque y leer toda la tarde para matar el aburrimiento y la soledad. Tampoco creo que vengan amigos con más medicina natural, incluso ayer tuve que depositarle al Lepe para que viniera con el Jorge, con esos amigos no voy a llegar a ningún lado parece, si no tenían ni papel los miserables.
  Ahora estoy tratando de conseguirme una bata para poder salir a leer porque la que tenía se la llevaron para lavarla es que con mis aventuras por el parque estaba un poco sucia. Siento que mi inspiración artística ya se me fue, me falta una musa inspiradora parece  y siento también que los días acá se han vuelto muy fomes y monótonos, debe ser el hábito a esperar que algo quiebre el unísono  como decía Cerati.
  Y llegó mi bata y salía a pasear al parque, menos mal que existe ese lugar porque tanto tiempo sin sentir el viento y el sol puede ser definitivamente dañino, iba llegando y le dije a una señora del aseo que me llevara a la mejor sombra del lugar, efectivamente me llevó a la mejor sombra al lado de un banco, pero todo estaba bien hasta que empezaron a llegar las otras del aseo y se reunieron todas en el banco y hicieron un sorteo de amigas secretas para la navidad, el regalo tenía que ser de dos lucas y después se pusieron a hablar de la vida dentro del trabajo y de quien le tenía mala a quien y todas esas cosas que entretienen a la gente, inventando altercados ficticios y armando equipos para disfamar a una persona y cuanta cuestión. Y bueno, finalmente pude leer tranquilamente hasta las siete para poder llegar a comer. Recién supe que me operaran por última vez (espero) mañana a las 9 de la mañana, así es que estaré acá hasta el lunes o martes de la próxima semana y bueno eso, hoy día ando fome.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Día 27

  La misma rutina de siempre, hoy día muy temprano, como a las seis de la mañana y prácticamente obscuro, hasta el mismo video de Jamiroquai, el del Robinson 44, estoy viendo en este minuto. Hasta el momento lo más emocionante que ha pasado fue el cambio de turno, la Gloria se lo entregaba a la Pilar, de las de celeste muy buena onda, siempre feliz y radiante, y además estaba la Shlomit que me saludo afectuosamente y escuchaba atentamente y también estaba la Susana, indiferente como siempre, no sé si será así con todos o sólo conmigo, que después de la experiencia del día 18 se pone muy nerviosa cuando me ve. Ya me imagino cuando me vaya y les deje el link para que lean todo lo que he escrito, como va a ser comentario de todas las enfermeras, mejor que mil alegatos en el libro de reclamos, junto con el link les dejaré un mensaje alentando a que me agreguen todas a facebook y con las que puedan podríamos arreglar algún encuentro formal en alguna parte de la ciudad. Voy a ir a pasearme un rato por la pieza de Alex y volveré cuando venga la Shlomit a controlarme. Fui a pasear, pero estaban curando al compañero de Alex que tiene unas escaras en la raja así que no pude entrar, iba llegando a mi pieza y a un hombre que está en la pieza del lado lo vinieron a buscar en una silla que quiero yo, pero que, al parecer nadie me puede conseguir, es mucho más deportiva que la que tengo yo ahora, con llantas con rayos de plástico, con los apoyabrazos con una forma más ergonómica para poder andar mejor y, lo más importante,  las pisaderas se pueden subir y tienen un cojín para apoyar la pantorrilla, de tal manera que no sería necesario ocupar la tabla ordinaria que le pongo yo a la mía para mantener el pie en alto, de hecho tengo que ponerle el cojín de la cama para que no termine con mi coxis fracturado, me encontré también con la Shlomit como unas cinco o seis piezas más allá, así que debería llegar a controlarme en un rato más. Ahora tengo que evitar ocupar la bota porque hace que transpire mucho, lo cual es malo para mis heridas, además que me recomendaron que ejercite el pie tirándolo hacia atrás para que el tendón no quede tirado para adelante, así es que lo mantengo lo más atrás posible y voy insistiendo intermitentemente al ritmo de la música que suene por el VH1.
  Recién pasó Gabriel que vino a hacerse curación, conversamos un rato de cómo iba su muñeca y como andaba mi pie, le dije que había creado un blog y que anotara la dirección para que lea lo que me va pasando no andaba ni con celular así que se consiguió un lapiz y yo saqué un pedazo de diario para anotar, supe al tiro que parte del diario tenía que sacar, el culito de una mina que sale en una plana entera del Clinic, así es que le puse la dirección del blog en el potito, quedó la mitad en un cachete y la otra en el otro, dividido por un colaless rosado con puntitos blancos, en la parte baja de la espalda le puse traumeel comprimidos para que se acordara de comprar en la farmacia, le di uno mientras conversábamos y se le pasó harto el dolor de la curación, si yo ando en este hospital fomentando la medicina natural, le pasé el papelito y se fue para la casa. Hablando de medicina natural, espero que hoy aparezca el pito con la medicina que vamos a aplicarnos en el parque, si no lo hace sería un traidor, además que si me operan mañana y me ponen nuevamente la máquina infernal, no podría continuar con mis aventuras, a menos que me pongan el V.A.C freedom que es mucho más chico, y la batería dura mucho más, lo que quizás permitiría seguir con las aventuras.  
  Y estaba en la mitad de mi siesta matutina diaria escuchando Sigur Rós cuando llegó una cirujano plástico, estaba ya en los cuarenta y tantos pero andaba con un escote de mujer de veinte, observó mi pie y dijo que definitivamente tenía que injertar, el problema es que sacó su agenda y tenía toda esta semana ocupadísima y parte de la otra también, solo podría haber sido como desde el jueves hacia adelante, o sea prácticamente en navidad, yo le dije entonces que no tenía ningún problema que fuera después mientras me mandaran para la casa a esperar, dijo que no tenía ningún problema y que podría ser como el miércoles 29 o algo así, sin año nuevo pero me da lo mismo, total que voy a hacer en año nuevo con mi pie entero fracturado, así es que ahora esperaré la opinión de los traumatólogos para que me den el alta y volver periódicamente a curaciones y eventualmente algún día a injertarme, total con mi fractura de los metatarsos tengo para rato parado así que no hay drama. Pasó el Alex probablemente para ir a dar una vuelta, pero justo me estaban descubriendo el pie y voy a estar un buen rato con el pie descubierto antes de que venga la Susana apáticamente a curarme. Así es que mejor seguiré con mi siesta matutina diaria hasta que llegue el almuerzo o seguiré viendo el documental de Nietzsche que me hizo quedarme dormido hasta que me desperté y me di cuenta que dormía así es que puse música para seguir durmiendo.
  Y llegó mi primo pito con la medicina natural así es que fuimos con el Alex al parquecito, estaba lleno de gente porque estaban saliendo de la hora de almuerzo, pero encontramos un lugar adecuado para tal efecto.
  Tanta medicina natural y especialmente una no tan natural que me trajeron también, me hace tener mucho sueño ahora, mañana contaré lo que faltó.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Día 26

  Hoy el día empezó igual que ayer, la ducha se sintió igual que ayer y el desayuno también, la única diferencia es que fue todo un poco más  tarde por el hecho de ser domingo, después del desayuno me puse a ver televisión, un programa sobre cocina del mundo con ese francés simpaticón, esta vez andaba en Brasil, después, siguiendo la misma tónica, vi a Anthony Bourdain en México, mejor ese, mucho más bacán el compadre, le gusta la buena vida, emborracharse cuando hay que hacerlo y quizás porque no otras cosas, en Paris tomó absenta, de la ilegal y en la volá durmió en el mismo cuarto de hotel donde murió Oscar Wilde probablemente en absenta también, o cuando probó una bebida a base de cannabis en la India. Después llegó mi viejo, lo mismo de siempre, hasta que llegó la Pauli a curarme y él  tuvo que salir de la pieza, conversamos harto rato ya que mi pie no es llegar y curarlo, le dije que ahora está disputando el titulo de mi enfermera favorita, me siguió la corriente y dijo que eso no podía ser, me preguntó quién era la otra y yo le dije que era la Shlomit, tuve que explicarle quien era hasta que logró identificarla, después me preguntó cuál iba a ser el premio a la ganadora del título, le respondí que será una cena romántica conmigo, pero me dijo que no podía ser, que la colgarían si lo hiciera, decepcionado le dije entonces que voy a tener que hacer dos concursos, uno para mi enfermera favorita soltera y otro para mi enfermera favorita comprometida, así es que le encargué la misión de que me hiciera una lista que detallara quien era soltera y quien no, obvio que no aceptó, no quería ser la soplona del edificio, además que se me ocurre que deben ser todas comprometidas, si quién no quiere pololear con una linda enfermera, quién te podría tratar mejor que ellas, claro que habría que estar atento a pacientes como yo, bueno, terminó mi curación y se fue, mi padre volvió a entrar, estuvo un rato y se fue cuando llegó mi almuerzo, comí y después reposé un rato, poco después apareció la Pauli de nuevo a hacer algo con la vía de Don Francisco, le recité la parte visceral que escribí ayer, con lo buena que es, se espantó un poco con el final y dijo: no, que no pase eso – pero después comentó que era verdad lo de que cuando se iba el sol el dolor aumentaba, aunque no supo darle una explicación lógica. Después fui a buscar al Alex para ir a dar una vuelta, bajamos a los estacionamientos de ambulancias, nos encontrarnos con un hombre que tenía las dos piernas quebradas y un brazo,  le pedí un cigarro, lo fumé y fuimos a pasear al sol mientras yo tenía puesto Explosion in the Sky en mi celular, le mostré desde la baranda del estacionamiento el parque que había descubierto ayer, Alex se motivó y dijo que fuéramos así es que, a su ritmo, partimos, bajamos por un ascensor que no conocíamos, si ya cuento como cinco grupos de ascensores distintos en este hospital, llegamos al piso cero y quedamos bastante cerca de la salida, le costó un poco andar por la parte que queda entre la droguería y el parque, ya que está levemente en subida, aunque antes tomé la precaución de darle un traumeel para que la hiciera, aún así, es bastante increíble que una persona de 53 años me apañe en mis aventuras  de hospital a solo dos días de una operación de codo de cuatro horas, entonces llegamos al parquecito y le mostré las lavandas, le recité de memoria el poema que inventé ayer, le gustó harto, estuvimos un minuto con los perros hiena y con uno cafecito bien decente que apareció por ahí y nos fuimos, nos metimos dentro de los pasillos laberínticos del hospital hasta que llegamos al ascensor que llega justo en el medio de los pisos, entre el ala sur y la norte, nos fuimos a nuestras respectivas piezas. Dormí un rato hasta que llegó la once, bajo el mismo supuesto de ayer terminé con el café y esta vez con un pan y me fui al parque, esta vez a leer la novela de Ballard, estuve ahí como desde las cuatro y media hasta las seis y media, agradable estuvo, en un momento estaba mirando hacia donde llegan los funcionarios a meterse al túnel que los lleva al casino y me imaginé a la Pauli caminando y dándose cuenta que estaba yo ahí solo en mi silla, entonces la vi acercándose con su vestimenta azul y su polera a rayas de colores que tiene bajo la azul, con su pelo liso con las puntas mirando hacia arriba y con sus cachetes levemente ruborizados, entonces me la imaginé llegando a mi silla, sentándose sobre mi falda y dándome un beso interminable, todo esto para después mirarme a la cara y sacar un anillo de compromiso del bolsillo, que en mi teoría no se lo pondría porque no podría andar curando gente con un anillo, después me la imaginé diciéndome con su voz tierna: Olvídame – después parándose para comenzar a caminar perdiéndose en la distancia, mientras yo, tratando desesperadamente de andar en mi silla de ruedas sobre el pasto para seguirla, se me caen a un hoyo las ruedas delanteras y caigo al pasto y quedo tendido mirando al cielo y recién ahí me doy cuenta de lo que pasó, claro está que no podría olvidarte después de un acto impulsivo de tal naturaleza. Bueno, como eso no pasó, me fui a mi pieza, con la experiencia que ya tengo en la silla, lo hice más rápido que si me hubiese ido caminando, iba llegando a mi pieza pero no se podía pasar porque estaba el piso mojado, así que me quedé conversando con la Pauli y me explicó la planilla que tenía que pasar al computador con la información de los pacientes, en eso veo a mis padres que están entrando a mi pieza así es que les grito para que cachen que estoy afuera, me tuve que dar la vuelta y llegué al ascensor, bajamos al piso uno y ahí apareció el resto de mi familia, salimos afuera y nos fumamos un pucho, estuvimos hasta como las siete diez y subimos de nuevo a la pieza, pasaron como diez minutos y los tuvieron que echar a todos, comí y comencé a escribir, en eso he estado ahora y este es el preciso momento en el que el espacio temporal de mi relato intercepta a mi propio espacio temporal, entonces ahora debería pensar en algo bueno que escribir, algo que sienta ahora o algo que fuera atemporal, pero no se me ocurre nada bueno. El sol ya se escondió, pero no sentí ningún cambio, parece que la expulsión de emoción que hice ayer cuando escribí sobre eso, hizo que, en vez de que mi amigo dolor ganara la batalla, escenario propuesto en ese párrafo, lo hiciera yo… te tengo dominado maldito. En este momento suena la alarma de presión alta del monitor porque don Fernando es hipertenso y su presión llego a los 185, llega la Gloria después de un rato a darse cuenta de lo alta que está, me toma la presión a mí y sale 123 sobre 82, ninguna novedad. 

sábado, 11 de diciembre de 2010

Día 25

  Hoy, el día empezó sin mucha novedad, más tranquilo que los otros día, si ahora con mi nuevo compañero no hago tanto escándalo como cuando estaba con el Luis, me bañé y me acosté nuevamente, revisé cosas en internet y cuando estaba pasando por el Blog de mi gumbare Martín, me armé de valor y me dije que iba a empezar un blog con las crónicas de hospital, la idea es ir subiendo diariamente lo que pase y así en vez de mandarle lo que va pasando a los que me están leyendo, les dejo la dirección y ellos ven si leen la cuestión o no, además que nunca se sabe en la red quien va a llagar a leerte, quizás por ahí aparezcan algunas chiquillas interesantes con ganas de conocerme y arreglar un encuentro casual en alguna parte de la ciudad… wishful thinking. Así es que en eso estoy ahora, subiendo los Word al blogspot y editando la estructura de los párrafos para que se vea y se lea mejor.
  Ya, terminé de subir lo que llevo hasta el momento y le mandé el link a algunos precisos, ahora voy a ir a pasear un rato, iré a ver como amaneció Alex después de su día de pabellón.
 Y fuimos a pasear con el Alex, fuimos a conocer el piso cero, yo le dije que ahí estaba el oratorio y debería haber una puerta hacia el patio interior que tiene pasto y todo, llegamos pero la puerta hacia afuera estaba cerrada, ojalá que la abran en algún momento, ese patio se ve ideal para ir a fumarse algo cuando se le ocurra a algún amigo mío venir a visitarme con algún regalito, en todo caso le dije al Alex que demás que le puedes pedir a alguien que te abra la puerta, total decirle a algún funcionario que quieres ir a rezar un rato y a tomar sol y echarse en el pastito no creo que sea mucho pedir. Salimos del oratorio y le preguntamos a una niña del aseo, me dijo que era nueva y que no sabía mucho pero que por el pasillo a la izquierda había otro patio, así es que fui yo a investigar porque el Alex venía de una operación de codo así que no se transportaba muy efectivamente en la silla de ruedas, tenía que impulsarse con una pata y con una mano, les recuerdo que tenía una fractura en la rodilla también, si funcionaba a punta de morfina y determinación.
  -Voy al supermercado, quiere algo mijo
Me pregunta el hijo de don Francisco
  -No gracias, si yo acá ando de lo más regalado así es que no se preocupe.
  - Esta bien, nos vemos entonces.
Ahora apareció la Gloria y la otra enfermera de azul, le preguntaré el nombre más tarde, vienen a curar a don Francisco así es que echaron a su nuera y a su nieta para afuera, yo le digo a la Gloria que ya está en internet así es que se va a hacer famosa, se acercó a la pantalla a sapear.
  Bueno, entonces yo andaba descubriendo el piso cero y llegué como a una especie de estacionamiento, aunque bien escondido, por un lado había una grúa pluma enorme levantando estructuras para la construcción de la parte nueva del hospital, en el centro vi a algunos autos institucionales estacionados y a mi izquierda había un letrero luminoso con letras azules que decía: DROGUERÍA… mmm, interesante –pensé yo. Una vez identificado el patio me fui rápido hacia donde dejé al Alex, vamos, me gritaba, cuando llegué a su lado me explicaba que acá no había señal y que iban a ir a dejarles algunas cosas así es que mejor que subiéramos de nuevo a las piezas, nos metimos en el ascensor, entretenida escena la de dos personas, con no mucha experiencia en silla de ruedas, metiéndose dentro de un ascensor, poniéndose de acuerdo quien entra primero y quien aprieta el botón del piso, decidimos que yo tenía que entrar primero porque andaba con “mascarón de proa” (mi pie encima de una tabla que sobresale hacia adelante) así es que eso hicimos, llegamos al piso tres, se abrió la puerta y apareció mi viejo con el celular en la mano, no esperó mucho rato así es que no fue tan grave, se lo presenté a Alex, conversamos un rato y después nos fuimos a nuestras respectivas piezas. Mi papá leía el mercurio en el computador y yo el Clinic en la cama, estuvimos así un rato y después se fue a hacer no sé qué cosa, creo que tenía que ir a dejar las entradas del concierto El Abrazo que se había llevado la Fernanda a Conti olvidadas en su billetera y que mandó por encomienda, menos mal se dio cuenta o si no se hubiesen quedado, mis hermanos y mis primos, sin ir al concierto.
  Estoy empezando a pensar que la Shlomit no va a venir, además que le están haciendo visita a mi compañero y al parecer van a estar un buen rato. Don Francisco prendió la tele hoy día y se quedó pegado en el canal VH1, lo cual no me parece nada de malo, música de fondo, de vez en cuando  muy mala, y de vez en cuando sorprendentemente buena, como la de Talking Heads, Road to Nowhere, buen video que no había visto nunca o una de Jamiroquai, piola la música, pero el video era bien bueno, salía un Porsche carrera andando por el desierto en unos buenos caminos para manejar y Jay Kay manejando un helicóptero Robinson 44 por encima del porsche, si a ese loco le encantan los autos y volás afines, si en el mejor programa de autos del mundo, Top Gear, el compadre tiene el record de vuelta en la sección A Star in a reasonable price car. A todo esto, me puse a escribir porque quería comentar que cuando se fue mi viejo y me pasó el computador estaba emol.com abierto y caché que había unas fotos de un video que salía Miley Cyrus fumando hierba, abrí el link y salía que había recién cumplido los dieciocho años y que ya andaba probando todas las volás, salía también que estaba fumando un alucinógeno, entonces pensé que  estos cartuchos de el mercurio ya habían puesto que la marihuana es un alucinógeno, seguí  leyendo y para mi sorpresa la cabrita no estaba fumando nada weed, sino que le estaba haciendo a la Salvia, si hasta me dio envidia porque ni yo la he probado todavía, haber si en alguno de esos viajes psicodélicos de cinco minutos recapacita y empieza a hacer buena música, aunque lo más probable es que no, que se transforme en otra princesita del pop corrompida así como la Britney Spears y cuantas más. Acabo de ver el video, al parecer no va a aprender que está haciendo mala música si lo único que decía era que su pololo no se parecía realmente a su pololo, dos minutos y medio le duró el viaje, la única parte notable es cuando se dejó subir al carro y empezó a cantar algo inentendible que lo repetía, al final terminó cantando con una voz media demoniaca.
  Ahora veo una conferencia de Borges, conferencia sobre la ceguera se llama, la saqué de la tremenda página que me mandó mi primo Pito (doclecticos.blogspot.com), escucho los primeros minutos y Borges confiesa que de los pocos colores que ve a esa altura de su vida, el amarillo es el que le ha sido fiel desde que era un niño y el que más le llamaba la atención de chico y me acordé que mi color preferido de niño era el amarillo y lo sigue siendo, a veces se pelea con el verde y el naranja, pero amarillo seguirá siendo, espero que eso que tengo en común con Borges no sea solo circunstancial.
  Dan un reportaje de wind-surf en la tele, muestran a los locos desafiando las olas y el viento mientras suena una canción de Sigur-Rós de fondo, me acordé por un lado de mi hermana que fue hace poco a Matanzas con un loco que hacía kite-surf y por otro lado de la Shlomit que le gusta Sigur-Ros, mientras escribo esto, justo la Shlomit está tomándome la presión, tierna la Shlomit, es la enfermera que más le habla a los pacientes mientras los controla. Discutimos de que me debería tratar a mí de tu en vez de usted.
Son ahora las siete y media de la tarde, estaba durmiendo cuando llegó la comida, pero las calorías me dieron energía para ponerme a escribir, la comida estaba rica, pero al strudel de manzana le faltó un poco de crema bien azucarada, comentario excesivamente crítico para estar acá sin pagar ni un peso. Entonces se fue la Shlomit y seguí viendo la conferencia de Borges, creo que no pasaron ni diez minutos y me quedé dormido, me desperté cuando alguien entró y, acto seguido, entra la Shlomit diciendo que no se va a quedar a ver el concierto de Explosions, dijo que era muy tarde, pero creo que debe haber sido porque hay mucha gente entrando y saliendo de mi pieza y además porque quiere mucho a Ignacio, me lo dijo Facebook, salen en su foto de perfil de lo más contentos en el concierto de Faith no More, la foto es buena en todo caso, son dos fotos en la misma foto, una sobre la otra,  tiene unos colores interesantes como de tonos pasteles, no sé si es una técnica de exposición, arreglo digital o una cámara particular, me inclino más por la última opción, quiero conocerla si es así, le preguntaré la próxima vez que la vea, no te juzgo Shlomit en todo caso. Así es que seguí durmiendo y al rato llegó Alex con su hijo, fuimos a pasear al piso uno, a la puerta que da al estacionamiento de ambulancias, nos pusimos a conversar con un señor que también chocó en moto y que escuchaba Led Zeppelin en su celular, le pedí un pucho y me dio un Lucky Light, se me acabó el cigarro y entramos porque a Alex le dio frio así es que volvimos a nuestras respectivas piezas, cuando pasé por la estación de enfermería, le pedí a la Gloria el libro de recalamos para dejar constancia de que el internet estaba malo hace una semana o más, entré a mi pieza y como andaba en volá de Borges saqué el libro que me dejó el Pito, pero pensé que quería leerlo al aire libre, eran un cuarto para las cuatro así que esperé que llegara la once para tomarme la leche con café y dejar los panes intactos, o después no tengo hambre para la comida de las siete, llegó el café, me lo tomé y después salí, le pregunté a la Gloria si es que se podía salir al patio que se ve por la ventana, porque en el oratorio la puerta que daba hacia afuera estaba cerrada, me dijo que no sabía pero que mejor fuera al parquecito que había al lado del casino del personal, me explicó el camino y partí con el libro de Borges en la falda y mi celular y el tarrito de traumeel en el bolsillo de la bata, objetos necesarios para tal aventura. Entonces seguí las indicaciones al pie de la letra, bajé al piso cero, seguí por el pasillo hacia el sur, salí al estacionamiento que está en la puerta de la droguería y seguí por afuera hasta que me encontré con el parquecito, bien agradable era, lo primero que pensé fue que encontré el lugar perfecto para aplicar medicina natural, contento busque un lugar donde aparcar la silla de ruedas , decidí ponerme en un pasillo de cemento que cruza el patio y que está rodeado por lavandas, lo primero que hice fue llamar a mis amigos a los que podría encargarle la misión de traer la medicina, una vez echo eso, me puse a leer el Aleph, estaba empezando cuando tuve una epifanía y pensé una especie de poema que voy a tratar de transcribir ahora:

  Borges con olor a lavanda

  Acá estoy
  rodeado de lavandas
  mientras
  las abejas trabajan
  la altura de la silla
  hace que mi cabeza
  coincida
  con el fin de las lavandas
  estas se mueven
  al son del viento
  describen el movimiento
  preciso del soplido
  cada punta es un punto
  los conecto
  como una animación de fluidos
  diseñada por computadora
  pierdo los planos
  veo un manto morado
  de movimientos impredecibles
  una
  abeja
  casi 
  se posa
  sobre 
  mi dedo
  dormido
  pesco el libro y leo:
  O God, I could be bounded in
  a nutshell and count myself a
  King of infinite space
                             Hamlet, II, 2
  Esta es mi nuez.
  Silencio
  eterno.

  Pasaron segundos, minutos, días y sonó mi celular, era mi viejo que quería saber donde diantres andaba metido, le expliqué el camino y finalmente llegó, mi vieja iba adelante, antes de llegar a donde estaba, casi gritando, me dijo algo en tono de retarme pero sin quererlo, llegó y le dije: Tú no puedes entrar sin retarme de alguna manera –  mi viejo comentó lo mismo, estuvimos ahí un rato conversando con harto viento y los perros con pinta de hiena se paseaban alrededor, me dio frio y nos fuimos para la pieza, revisé cosas en internet, comenté algunas, me cansé, vi tele, vi a mi vieja leyendo el Clinic, vi a governator en una película que se infiltraba en la guerrilla colombiana, un cuarto para las siete, se fueron mis padres, casi duermo, llega la comida, me la como, escribo. Parece que ahora voy a ir al baño y a visitar un rato a Alex para contarle el lugar que descubrí y para invitarlo a lo de la medicina natural si es que resulta.
  Fui a su pieza y hablamos de estructura musical nuevamente, de historias de su andanzas musicales y me contó experiencias que no puedo reproducir acá.
  Creo que ya no hay nada más interesante que contar… me duele, pero es un dolor que ya lo siento como mi amigo, como alguien que llevo a cuestas y que tiene personalidad propia, si me he dedicado a mirar por la ventana mientras se esconde el sol y he concluido que la cantidad de luz en ese momento es indirectamente proporcional a mi dolor, mientras menos luz se ve sobre las montañas, mas personalidad toma mi amigo, como si me estuviese desafiando a algo, a que ponga mi pie sobre los hombros y desaparezca de este hospital y pulular por los rincones más recónditos de la ciudad, entonces cuando la luz llegue nuevamente en la mañana, encontrarme en la calle, solitario, sin dedos, sin carne, sin pudor, pero con más dolor, infinito, como si hubiese perdido la batalla definitiva contra él. 
  Le acabo de recitar la última parte a la Magaly que vino a controlarme, de las de celeste, siempre tiernas y ella especialmente buena onda, uno de los párrafos más viscerales que he escrito y mientras lo hacía me apretaba la faja para medir la presión, terminé y terminó de apretarme, vi el monitor y me di cuenta que mi presión había subido a 166 sobre 115!!, mientras, ella fue a buscar algo y cuando volvió, le explique que me había subido la presión cuando había leído, se asombró a lo que llegó la cifra y me la tomó de nuevo, esta vez resulto ser  133 sobre 105 bastante más baja pero levemente más alto que mi promedio. Ahora me tomaré el profenil, leeré un rato y me dormiré.


Día 24

  Entonces llegó el dia 24, lento empezó aunque fue agradable escuchar la voz de la Pauli diciéndome flojo, despierta – Que había entrado a la pieza a ver no se qué cosa en la vía de Luis y así despegué un ojo, pero pensé en que faltaba que se bañara Luis todavía así es que volví a dormirme, me desperté de nuevo cuando me tocó bañarme a mí, lo mismo que el día anterior solo que esta vez la enfermera me acompañó al baño y esperó a que estuviera en pelotas sentado sobre la silla que pusieron dentro de la ducha, era de las celeste y de las mayorcitas así es que por supuesto que no me aproveché de la situación
  -Don Francisco Lopez
Le dice la Susana a mi nuevo compañero de pieza
  -Así es
Responde don Francisco
  -A ver, muéstreme su patita
Ni siquiera me saludó la Susana, al menos no me miró a la cara cuando saludó al aire, como que me evita a propósito, me cae mal parece ahora, parece que ser cree importante, creo que es la enfermera jefe cuando está de turno. Bueno, ya no me importa la Susana así es que vuelvo a lo que fue mi día, escribiendo mientras escucho todas las novedades sobre lo de la cárcel de San Miguel, que me importa a mí, total no creo que llegue a caer en la cárcel alguna vez. Entonces me bañé y me desperté, a pesar de haber dormido como tres horas, estuve despierto hasta el desayuno… me pegué viendo como enterraban al que vendía discos pirateados en la calle y que se murió quemado en la cárcel, estaba lleno de gente el funeral, si con la tele yo creo que fueron hasta los que lo vieron una vez en la vida, si en este país todos los que mueren y sus historias son presentadas en las noticias, terminan siendo enterrados como héroes nacionales, si a este le pusieron su reggaetón preferido mientras metían el ataúd en la repisas esas de los cementerios mientras un guatón-pelao-con-anteojos-oscuros con pinta de lucha libre atajaba a su mamá para que no dejara la cagada. 
  Después de tomar desayuno me quedé dormido escuchando Sigur Rós y Luis también dormía al lado, todavía esperando, cagado de hambre, que lo llevaran a pabellón. Más tarde llegaron a abrirme el vendaje del pie para que lo viera otro doctor, uno veterano ahora, el veredicto fue el mismo, la única novedad es que ahora la enfermera me tenía que sacar los puntos del tajo y las partes muertas para que, posteriormente, me injertaran esa parte, me quedé con el pie sin vendaje envuelto en una tela azul como de papel y llegó mi papá como a las diez y media,  venía con un The Clinic en la mano el cual yo se lo pedí y él, contra todos sus principios, finalmente me lo trajo, parece que me quiere más de lo que yo pensaba, entonces me puse a leer mientras él trabajaba al lado mío en el computador y con el celular, leí como dos páginas y me quedé dormido de nuevo hasta que me desperté cuando sentí que mi viejo me descubría el pie para mostrárselo a un viejo cuico al cual no conocía, dormitando escuchaba como criticaban al Clinic y el viejo cuico le preguntaba en que andaba Osvaldo hasta que llegó la enfermera a torturarme un rato y los echó a los dos, así es que, así no mas, a puro bisturí empezó, entonces me tomé un traumeel y me dieron veinte gotas para el dolor, la verdad es que tanto no me dolió yo ahí leía el Clinic y así además, por la naturaleza del acto de leer un diario, tapaba de mi vista lo que me estaban haciendo, todo esto mientras puse todas las canciones de Radiohead en aleatorio, entonces me mostró la enfermera un pedazo de piel que me sacó, bien fea estaba la cuestión y yo me dedicaba a criticar al hospital porque nadie tenía ganas de operarme todavía. Pasó un rato y llegó la Shlomit, linda ella, tierna, si es que aquí casi todas las enfermeras son lindas y tiernas, algunas no tan lindas, pero tiernas es la tónica general, deben tener un ramo de ternura en la universidad, probablemente se llame trato al paciente o algo así. Entonces entró la Shlomit y le llamó la atención que estuviera escuchando Radiohead y me preguntó si fui al concierto, yo le respondí que sí, que estuvo bueno, pero algunos detalles técnicos jugaron malas pasadas, después ella me dijo que le gustaba otro grupo también que se llamaba Sigur Rós, sorprendido yo le respondí que hace no mucho rato estábamos escuchando Sigur Rós para dormir tranquilos en la mañana.
  -Mañana nos bañamos en la ducha entonces.
Me pregunta Moises, un enfermero de pantalones celestes.
  -Si po logo.
  -Entonces son una, dos, tres… no, dos bolsas si ya no tienes vía.
  -Mejor una de pie de las grandes, esa me pusieron  hoy día.
  -Ya po, entonces te dejo el piyama este de dos piezas.
  -Ok, nos vemos.
  -Chao.
Y por mientras veía una noticia del crucero más grande del mundo, 2500 trabajadores y 8000 pasajeros, ¡Qué ridículo! si al final es como un hotel de esos que hay en todas partes del mundo, pero la única gracia es que se va moviendo sobre el mar, la industria del turismo va a terminar convirtiendo a todo el mundo en un montón de hoteles todos iguales y la culturas locales no van a ser más que algunos actores bien pagados con una rutina diaria, reproduciendo día a día lo que se supone que se hacía en su tierra antes de que las corporaciones gobernaran el mundo entero… uff, ataque de odio hacia la humanidad actual. Me acordé de la película wall-e donde lo que quedaba de homo sapiens vivían en una nave espacial tipo crucero, igual al que salía en la tele, solo que la gente tenía que andar en unas sillas especiales porque como no había mucha necesidad de moverse, eran todos fofos e incapaces de caminar, todo esto porque la humanidad se encargó de pitearse la tierra así es que se paseaban por el espacio buscando algún planeta que permitiera sustentar la vida nuevamente. Ahora muestran un día en la vida de la primera dama, ya, mejor me ahorro los comentarios y las piñericosas.
  Entonces, volviendo al encuentro con la Shlomit, mientras me tomaba la presión, le explicaba a Luis que el grupo que había escuchado en la mañana eran de Islandia, que se paseaban por ese peculiar país y empezaban a tocar en la mitad de la nada y la gente aparecía de la nada y se ponían a escucharlos, también comentó que Islandia es el país más feliz del mundo, cosa que yo también sabía, pero no confiaría tanto en un estudio tan pretensioso como para afirmar tal cosa, entonces seguimos conversando, yo le dije que se supone que a Radiohead los iba a telonear Sigur Rós, notable concierto hubiese sido, sin embargo terminó viniendo Kraftwerk, no menor, considerando que son los padres de la música electrónica que se conoce actualmente, también le dije que solo vi como tres canciones de Kraftwerk porque nos demoramos más de la cuenta en hornear unas galletas felices antes del concierto. Después le pregunté si le gustaba Explosions in the Sky, dijo que le encantaba, entonces yo le dije que tenía un concierto de explosions acá en el computador, material bastante difícil de conseguir, nos despedimos y se fue a controlar a otros pacientes... ¡Houston, he encontrado vida inteligente en el plantea de las enfermeras!…  a todo esto Luis seguía ahí, ya perdiendo la fe en que lo iban a operar hoy.
  Resulta que al final a Luis no lo van a operar, al menos no hoy, le dijeron que se fuera para la casa no mas y que tenía que esperar hasta que tuviese fecha de pabellón, si algo pasó en este hospital que decidieron no operar a la gente, locura de fin de año me imagino, deben estar todos los doctores traficando días libres entre ellos y entre tanto se olvidan que hay gente acá que también quiere abrir los regalos en la casa. Entonces llegó el almuerzo y ninguna novedad hasta que decidí ir a ver si había llegado Alex de pabellón, pero, en cambio, me encontré con el compadre del vacío de los siete metros que ya se iba yendo para la casa, así es que me fui de vuelta mi pieza y cuando iba llegando sentí la voz de la Shlomit que algo me dijo, me di vuelta y la vi vestida de no enfermera con unos blue jeans como hot pants, una blusa creo que a cuadros rojos y blancos como una onda con matices rockabilly y una flor grande en la cabeza, se veía bien, me gustó su estilo, le dije que andaba puro tomando presión a los pacientes y ya se iba para la casa, me dijo que no, que además se encargaba de bañarlos, en fin, la cosa es que arreglamos un encuentro casual que consistía en que ella va a venir a mi pieza a ver el concierto de Explosions in the Sky inédito que tengo guardado en el computador, espero que resulte y que no la reten por andar en encuentros casuales con pacientes, Pauli: capaz que pierdas el título de mi enfermera preferida. Entonces entré a mi pieza y al rato llegaron a visitarme, ya había empezado la novela del Luis y todavía no lo venían a buscar, estaba con mis visitas y les propuse ir a pasear al piso uno y salir afuera a fumarse un puchito, fuimos, después llegó mi padre, volvimos a la pieza y ahí estaba Luis, pasaron cinco minutos y finalmente lo vinieron a buscar, nos despedimos y partió, eso si más temprano tomó la precaución de darme el mail de su señora para que le enviara todo esto que estoy escribiendo, para que así se sienta importante por ser nombrado tantas veces en un libro o ensayo de libro o crónicas de hospital. Mi día termino entonces cuando fui a visitar al Alex que venía llegando del pabellón, como cuatro horas se demoró su cirugía, si parece que tenía el codo entero molido, ahí hablamos de lo penca que es cuando se te empieza a ir la anestesia y empiezas a sentir el dolor, pensando en que no va a terminar nunca de aumentar. A él también se le fue el compañero así que se me ocurrió que podría pedir un traslado de cama, porque este viejo que tengo al lado debe ser entero fome, más encima se supone que le iban a hacer un aseo quirúrgico mañana para sacar la infección y mandarlo para la casa en la tarde, pero como ya se sabe que no tienen ganas de operar los doctores, me lo van a dejar acá al lado mío con tratamiento de antibióticos así que ahí estará unos tres o cuatro días más. La cosa es que pregunté pero era bien difícil porque Alex está en la 310 que es sur y yo estoy en el norte y estos dos lados son independientes unos de otros en cuanto a estación de enfermería se refiere. Bueno, finalmente volví a mi pieza, me puse al día escribiendo y ahora el punto final se transforma en un nos vemos mañana palito parpadeante del Word.   

Día 23

El día picante

  Hoy día me pude ir a bañar como dios manda, me pusieron unas bolsas medias cuáticas para tapar las partes sensibles y nos fuimos para la ducha, sentado eso sí, con la “shower door” semiabierta y la pata sobre el wáter para mantenerla en alto y ahí me empecé a duchar por partes con la ducha teléfono y empecé a cantar Mauricio Redolés muy fuerte, casi gritando, primero empecé con llegando a Yungay:
  -Llegando a Yungay a las diez de la mañana con un cargamento de marihuana, gritaba yo.
Y después con andai volao, partí fiel a la letra, pero después  empecé a inventar los versos que seguían, esa es la gracia de esa canción, algunos como estos:
  caminando por la calle, guuu
  me encontré con don francisco
  y me dijo
  ¡andai volao!
  ¡andai volao!
  don corleone culiao
  mejor ándate a Miami
  a grabar tu programa
  entero fome
  aah no estoy ni ahííííí
  viejo reculiao

después se me ocurrió otro:

  caminando por la calle, guuu
  me encontré con la Susana
  y me dijo
  ¡andai volao!
  ¡andai volao!
  maraca culiá
  mejor anda a tocarme este
  con tu guante blanco
  y después mándame a un wueon
  porque no te atreviste
  a verme cuando estaba solo
  aaah no estoy ni ahííííí´
  maraca culiá

o también:

  caminando por la calle
  me encontré con la Pauli
  y me djo
  ¡andai volao!
  ¡andai volao!
  maraca culiá
  mejor vamo a tirar
  por allá por la mutual
  en la cama reclinable
  o mejor en la ducha
  también en el pasillo
  aaah no estoy ni ahííííí
  ¡maraca culiá!
   
y la canción original termina así:

  cuando llegúe a mi casa, guuu
  me encontré con  mi amá
  me miró a los ojos
  ya andai volao
  (no mami)
  ¡ya andai volao!
  (no, no pasa naa)
  aaaaah no estoy ni ahíííí
  a mi madre la respeto
  yo no soy un fleto

Eso es para que cuando lo lea mi mamá no se enoje, tampoco es que piense que la Pauli y la Susana son maracas. La cosa es que parece que estaba cantando muy fuerte así que el Gabriel estaba escuchando todo desde el baño que está justo en la pieza del lado, resulta que él también se estaba bañando en ese momento, me demoré caleta en bañarme, si es que no me bañaba como corresponde hace varias semanas, de hecho la Gloria me abrió la puerta cuando me estaba lavando los dientes en pelota, si la Gloria me quería ver en pelota hace rato yo cacho, la Gloria es entera tela, es la enfermera veterana de por acá, pero la que más le gusta el güebeo, si ya las cacha todita ya, ayer le dije que iba a escribir sobre ella a cambio de algún estimulante central, algo para no dormir porque en la noche hay más silencio, por supuesto que me mandó a freír monos, pero aquí estoy escribiendo sobre la Gloria. Entonces me terminé de lavar los dientes y me fui para la cama de nuevo a lo que aparece el Gabriel, -así que andai volao- me dijo, -entero bueno Redolés po loco- agregó, así que se sentó entre las dos camas en la silla de ruedas que ya me adueñé y nos pusimos a escuchar llegando a Yungay, después me dijo que había una canción de los picantes que era entera güena así que la agregué a la lista de grooveshark, efectivamente era re-güena tenía como ritmo de cueca y voz de ranchera se llama amor por internet, se trata de un huasito del sur que conoce a una mina por shat y la va a ver a la capital, pero resulta que cuando llegó a cacharla le salió con tula la maraca, entonces seguimos escuchando canciones de los picantes y nos cagamos de la risa, el Luis incluido, el Gabriel decía que los basilones con los picantes eran entero güenos, hasta que llegó el desayuno y el Gabriel como andaba con el tremendo diente se pasó de pieza rapidito para ir a comer.
  Después llegó el doctor Lagos, me cae bien, a mirar como andaba la cosa y dijo que andaba bien pero la piel muerta al lado del tajo gigante no le pareció de lo mejor, la mala noticia es que me dijo que me iban a operar como el martes porque el pabellón estaba entero ocupado, además que estos cirujanos plásticos se deben creer importantes pensé yo. Me dijo que al final, la parte latera es que fue mucha piel la comprometida lo cual finalmente fue más grave y más demorón que el problema de los huesos, así que parece que me va a dar el año nuevo aquí  le dije yo y me dijo que no era para tanto pero hay que tener paciencia no ma.
  Después tuvieron que venir a curarme la pata así que llegó una enfermera de la universidad del pacífico que estaba en práctica con la que parecía ser su profesora y yo seguía escuchando canciones flaites hasta que cambió a una de Alvaro Peña que hablaba de Valparaiso y después le puse valpolohizo de Chinoy, el cual le gustaba a la enfermera, me dijo que le gustaba porque tenía una canción que se llamaba como ella, Clara, y yo dije: - a que buena – y pensé que parece que me había salido una enfermera culta, si hasta seguimos escuchando Alvaro Peña y la profesora agregó:
  -Y quien este que canta tan mal, asi cualquiera se pone a ganar lucas.
Yo dije:
  -Es la gracia del  loco, si en Londres le decían: the chilean with the singin nose, si el loco tocó con Joe Strummer, el fundador de los Clash, así no ma.
Y la Clara me miró y me dijo:
  -yaa, los Clash, buena.
Mish pensé yo, nunca se sabe quiénes pueden ser las enfermeras, si hasta tenía más de un amigo que estudiaba ingeniería en la católica, lo que pasa es que en la del pacifico son todos cuicos así que no es tan raro tampoco aunque no quiere decir que por eso tiene que conocer a chinoy y emocionarse porque Alvaro Peña tocó con Joe Strummer.
  El Gabriel, es muy tela, de Renca es oriundo, desordenao igual el compadre pero no creo que sea malo, amigos de los malos sí, esa es la gente que vale la pena, las que te cuentan historias de los amigos con talleres turbios que están metidos en robos de autos o de sus amigos policías de narcóticos que al final terminan terrible de drogadictos y el Gabriel tiene una hermana que tiene una historia entretenida, ya tiene hijos grandes, los dos profesionales, pero lo que pasa es que la loca es viuda y se enganchó con un profesor de derecho de uno de los hijos y salieron premiados con un par de gemelos, chúpate esa, están todos felices en todo caso, como lo van a pasar esos cabros, conchitos a más no poder así es que los van a pervertir desde tempranito, a los doce años ya las van a cachar todas, gente interesante serán de grande.
  Y fui a dar una vuelta con el Gabriel cuando íbamos caminando, caminando en el sentido figurado, porque yo iba en silla de ruedas, le dije que la raja de la bata la tenía un poco alta y se le veía todo el culo así que se fue a poner unos calzoncillos a su pieza, en eso me pillé con otro compañero en silla de ruedas, resultó ser uno que me encontré en el pabellón el día de mi segunda operación así es que nos pusimos a conversar, el compadre se cayó de un camión, poca altura pero parece que cayó re mal así que no la sacó tan barata, además que ya tiene sus buenos años como 50 calculo yo, Alex se llama y se quebró la rodilla en varias partes y el codo, en eso estábamos cuando llegó el Gabriel y un segundo después llegó el compañero de pieza de Alex, ese loco si que se la sacó barata, ¡se cayó de una altura de cómo siete metros! pero ahí andaba caminando una semana después de su operación, se fracturó no sé cuantas vertebras pero de poca gravedad, por el hoyo de la escalera nos mostró más o menos cuanto era la altura del vacío y era bien impresionante, bueno y seguimos conversando con el Alex, entero chistoso, si es que acá son casi todos chistosos, la risa hace que uno se mejore más rápido yo creo, además que serán mecanismos de defensa ante la adversidad, nos contó un par de chistes para cagarse de la risa, resultó que Alex es baterista de Jazz, toca batería desde los cinco años y le enseña a los niños de la dehesa para becar a los de los barrios bajos, claro que la pega no estaba buena así que ahí andaba güebiando arriba de un camión y le tocó caerse, creo que andaba con unos anteojos para ver de cerca en ese momento  y se iba a bajar pero miró el piso que no era tan cerca entonces no cachó y finalmente pisó aire y se cayó, así es que ahora tengo otro personaje que me parece muy interesante para ir a sociabilizar, quizás se transforme en el más interesante de todos y le tienen que operar el codo todavía así es que tenemos para rato para conversar yo creo.
  Ahora estoy viendo una novela mexicana con el Luis, actúa la Lucero, el Luis me explica que la Lucero es la dueña del pueblo, el pueblo le tiene bronca a la Lucero, pero en realidad es buena, los trata de sacar adelante si hasta estaban en una reunión en una iglesia con el cura y todos alegaban que no querían sus hijos fueran a la primaria con la bruja, pero en eso llega la Lucero y se manda un discurso de aquellos y los deja a todos calladitos, parece que ahora le van a tener buena. Y como hoy día ando picante, le pregunté al Luis:
  -¿Y que pasó con tu pierna que no te ha venido a ver?
Y se puso a hablar de su pierna de verdad el gil, que estaba bien pero que era peor lo del hombro, me reí para adentro, si fue como lo que le pasó al Huaiquipan pero al revés. Y me dijo:
  -Ya te estay riendo de tus mentiras que anday escribiendo.
Y yo le dije:
  -Sí, exactamente.
  
  Ahora me veo en la obligación de escribir algo de ayer, después de todo no escribí casi nada. Ayer llegó mi papá con Vicente en la moto y empezamos a hablar de teorías de conspiración con mi papá, si él se las cacha todas, si el 12 de septiembre del 2001 ya andaba diciendo que las torres gemelas las botaron los mismos gringos, por supuesto que nadie le creía, es que andaban todos muy sensibles por la gravedad del asunto. Entonces empecé a hablar del mito cristiano y de sus extrañas similitudes con el mito del Dios Sol egipcio, mi papá asentía en cada momento y Vicente escuchaba pacientemente, todo esto en volá de zeitgeist uno que había visto hace algunos días, cuando ya terminé de explicarle toda la cosa él me dijo:
  -Listo, ahora, acabas de quitarme lo poco de católico que me quedaba
Nos reímos con el papá y el mismo dijo:
  -Bueno ahora cagaste, vay a tener que actuar no más si te vas a ir al San Ignacio, además que a la mamá no le va a gustar nada la idea.
Y yo dije algo más apoyando el comentario, pasó un rato y se fueron porque iban a ir a comer a alguna parte todos juntos, menos yo claro, a algún restaurante, celebrando los 26 años de casados de mis padres. Después de eso llegó la familia en patota a verme, hablamos sobre mi repentino ataque de expresión y sobre la vida intrahospitalaria, pero yo no me aguanté y le dije a mi mamá que en dos minutos le había quitado a Vicente todo lo católico que le quedaba y ahí se armó la discusión, mi mamá, la más fundamentalista por un lado, la Manu entremedio de las dos partes, más tirado para el lado de mi mamá pero pensando con detención los argumentos que yo decía y contrastándomelos con lo que ella pensaba y mi papá del lado mío pero siempre encubierto, la Angela por mientras metida en facebook, dijo que no tenía tiempo para andar escuchando güeas de Salfate y Vicente llorando y escuchando atentamente… mentira, no estaba llorando. Yo hablaba más fuerte de lo necesario y mi mamá me decía que baje la voz porque podía molestar a Luis, y que si Luis me confesó después que estaba muy metido en la conversación, si hasta quería opinar y preguntar cosas. Bueno parece que al final convencimos con mi papá a los demás que Bush y sus malandrines habían botado las torres gemelas, si hasta mi mamá se detuvo un tiempo de hablar, consternada por la idea de tan cruel intención de algunos pocos, aunque claro está que no la convencimos que el Cristianismo era un mito inventado por los romanos en el siglo III. Si al final desde esa fecha en que los romanos controlaban todo lo que se conocía occidentalmente, el mundo se ha gobernado por corporaciones, reuniones políticas de directorios e ideas afines, todo acompañado de mitos fundados intencionalmente mezclados con terrorismo, acontecimientos bien crueles, ojala lo más posible para controlar al resto de la población y a unos pocos subversivos, si hasta llegaron a quemar gente en la hoguera, no hallaban que inventar para controlar a esos barsas que se atrevían a nadar contra la corriente. En eso apareció la Pauli que vino a pincharme, ahí caché que no había para que ponerme el anticoagulante en la guata, si puede ser en cualquier parte donde haya grasa, me la puso en el brazo, si la Susana le debe haber contado de la experiencia y si me hubiese pasado eso en frente de mi familia, no hubiese sido de lo más cómodo, como me hubieras dejado en frente de tus suegros Pauli, na que ver, así que te aplaudo por eso, lo malo es que no tuvimos tiempo para conversar porque la discusión estaba caliente, hubo un silencio cuando llegó, pero yo dije que siguiéramos hablando para que no me doliera tanto igual, me crucé un par de veces con ella en la mañana cuando andábamos paseando con el Gabriel pero no me atreví a hablarle mucho, se veía muy ocupada.
  Más tarde llegó mi viejo y nos fuimos de paseo por las dependencias de la mutual mientras yo lo tenía de lo más entretenido, hasta salimos al estacionamiento y no me aguanté y le pedí un pucho a un compadre que estaba sentado al lado de nosotros, nos pusimos a conversar y en eso se unió el compadre que estaba más al lado que había pasado un año entero hospitalizado porque le pasó una máquina por encima, entonces una vez que conocimos todo el edificio volvimos a la pieza mientras yo leía Bertoni, mi papá hablaba por celular o hacía cosas en internet, de vez en cuando había algún poema bueno y  yo se lo recitaba para que se riera un rato, había uno que se llamaba 1987 y decía versos como:
  no estoy en el poder
  estoy en el paradero
  no estoy en el poder
  estoy en la micro
  no estoy en el poder
  estoy en una cola de chilectra
  etc…

Entonces yo le pregunté:
  -¿Y tú estabas en el poder ese año en que nací?
  -Yo creo que no.
  -Ah, pero el 73 sí, cuando le diste permiso para despegar a los hawker  hunters que fueron    a bombardear la moneda.
  -Bueno, ahí puede ser.
  -¿Y así como que los felicitaste por la radio y les dijiste maten a ese comunista?
  -No, los felicitamos cuando volvieron con unos champañazos mientras veíamos las  filmaciones de como le metían los rockets a la moneda por la ventana.
  -Ah.
  -Y había una que mostraba un fiat 125 en Tomás Moro de esos del GAP y se estaba  subiendo un compadre cuando se ve una línea blanca que se acerca rápido al auto y dos cuadros después no había auto.
  -Y compadre tampoco.
  -No, ni cagando.
  -Ah linda la güea.
  -Pero era impresionante la puntería de los pilotos, entrenaban ahí en el campo de tiro de  Linares, practicaban con barriles, le pintaban un cuadrado y le metían los rockets de penetración justo en el medio del cuadrado, si por eso la moneda se quemó no mas, se los metían por la ventana y los hacían explotar dentro con la carga justa para no dejar la cagada.
Y en mi mente me acordé de la canción de Ismael Serrano: papa cuéntame otra vez esa historia tan bonita, pero, en este caso, una historia no tan bonita. Así que ahí nos quedamos un rato conversando hasta que se fue como a las siete y media.
  En este momento estoy en realidad en el día 24 escribiendo lo que pasó ayer, mi viejo está acá al lado mío y yo le acabo de mostrar como google hace poesía, puse en google “mi papa es” entonces google autocompletó y salió algo como esto:
  mi papa es gay
  mi papa es un mago
  mi papa es mi amigo
  mi papa es un villano
  mi papa es alcohólico
  mi papa está en el cielo
  mi papa está loco
  mi papa es el mejor
  mi papa es un superhéroe
  mi papa es un héroe jet li
Prueben en sus casas, debería salirles lo mismo, eso es como lo que escribe el loco que estabas leyendo ayer me dice. Curioso como salen en primer orden las cosas malas y después las buenas.
  ¡Uuh! ahora me está llegando compañero nuevo, Luis se fue hace un rato, es un viejo, ¡parece que se acabo la diversión!, desde ahora a puro audífono parece, me da un poco de lata confiscarle el control a este, espero que sea lo más ambulatorio posible entonces.
Ya, entonces volviendo con el día 23, cuando se fue mi viejo me fui a visitar al Alex con la caja de traumeel en el bolsillo, entonces llegué a su pieza y él me dijo:
  -Mira tú quien llegó, pase por tu pieza en la tarde pero estabas con un caballero que supuse que era tu papá
  -Era él de hecho, mira, te traigo unas pastillas mágicas, te las pones debajo de la lengua y a la media hora empiezas a ver todo de colores.
Ser río un poco
  -No, en realidad te la pones debajo de la lengua y antes que se disuelva ya el dolor empieza a desaparecer, es la última tecnología en medicina biológica alemana, extractos de flores y volás así
  -A que buena, yo soy partidario de lo natural, acá te tienen drogado todo el día no mas, ya pásate una para acá
Se la pasé, y después de cómo un minuto se sentó y le pregunté:
  -Y, ¿Qué tal?
  -No, la cagó, si así sentado normalmente me duele mucho la rodilla, increíble estas cosas
Y ahí nos quedamos un buen rato conversando sobre otras drogas naturales, léase cannabis, cucumelo y cosas así y sobre música, le impresionaba los datos que manejaba sobre las moléculas y las composiciones y cosas así y yo aprendía sobre estructura musical, partituras y experiencias con otros músicos que él había tenido. Pasó un rato y llegaron las enfermeras a hacer el cambio de turno así que cuando terminaron decidí irme a mi pieza para estar ahí cuando pasaran por allá, así que Alex y su compañero, el del vacío de los siete metros, me fueron a dejar a mi pieza, cuando llegamos vimos que les faltaban como dos piezas todavía para llegar a la mía, así es que nos pusimos a estudiar donde iba a estar el escenario para hacer nuestra performance, dijimos que íbamos a bailar thriller de Michael Jackson, porque Alex decía que acá todos los pacientes caminaban como zombies con alguno de sus miembros intervenidos,  en eso estuvimos hasta que me fui para mi pieza.
Ya, para terminar con el día 23, quería agregar que ayer le dijeron a Luis que lo operaban hoy día Viernes entonces en la noche estaba súper nervioso así que yo le pregunté qué música le gustaba y se la ponía para que se relajara, me pidió Stairway to Heaven, después Hotel California y de ahí yo le caché la volá y le dije:
  -A vos te gusta Guns n Roses
  -Y qué, me leíste el pensamiento
  -No, me lo imaginé por la volá en que estábamos, ya po dime cual entonces
  -No me sé los nombres, pero me gusta una que sale con una mina en el video, una que es como media lenta
  -Emmmh, patience se llama, ya te la pongo al tiro
Y empezamos a escucharla y Luis se empezó a acordar de cuando era cabro, me decía:
  -Me acuerdo de las fiestas que hacíamos, llegábamos ordenaditos y terminábamos todos desparramados, y con unas guachas lindas… Me acordé como se sienten los primeros besos que uno daba. 
Si se puso entero romántico mi compañero, después apagué la música y me puse a leer la novela de Ballard, envuelto en el misterio de por qué a ese Greenwood se le ocurrió asesinar a siete personas en un supuesto arranque de locura, leí un rato y me preparé para dormir, para eso hice que viniera una enfermera para que me pusiera la bota de astronauta dentro de las sábanas de mi cama, estuve un rato así pero era demasiado incómodo así es que llamé de nuevo para preguntar si me podía sacar la bota, mucho más cómodo pero con mucho dolor, entre tanto paseo y por no estar acostumbrado a lo que me apretaba la bota me dolía mucho así que llamé nuevamente para que me den esas gotas amargas que son muy buenas para bajar el dolor, me las dieron y por fin me pude quedar dormido, pero a eso de las doce y media me desperté de nuevo ya definitivamente desvelado, pero al menos sin tanto dolor, me subí a la silla de ruedas para ir al baño y cuando salí del baño decidí ir a aventurarme a conocer la guarida de las enfermeras así que llegue y me instalé a conversar con una, era una de las de celeste, no profesionales y ahí estaba hablándole de cualquier cosa mientras veía a la Pauli a través del vidrio que estaba dedicada a preparar sueros, paso un rato y al fin la Pauli se sentó en un computador cerca de donde estaba yo y nos pusimos a conversar, le dije que le pato Carlos le mandó saludos y sobre lo que pensaba él respecto de las enfermeras, si me dijo que creía que eran las enfermeras las que empollaban los huevos de los patos porque lo primero que se acordaba él era de haber visto puras enfermeras al lado de suyo, le dije también que pato Carlos creía que ella misma era su mamá porque como bien se sabe los ovíparos aceptan como su madre a lo primero que se mueva cuando rompen el cascarón, entonces probablemente la Pauli  iba pasando y justo nació pato Carlos así es que el la aceptó como madre, la Pauli se reía no más y dijo que había que hacerle una cara a pato Carlos, yo le dije que eso era pega de ella porque había lo único que se me ocurre es hacerla con algunos apósitos y un poco de cinta adhesiva, dudo que haya aceptado el desafío y ahí estuvimos un rato conversando de la vida hasta que algo se fue a hacer con la otra enfermera y me quede con la de celeste, pasaron dos minutos y la de celeste algo se fue a hacer también así es que me vi en la obligación de irme para la pieza, me acosté y seguí leyendo, me propuse no dormir hasta el otro día, pero como a las tres y media no aguanté más el sueño y finalmente dormí, no mucho porque como a las seis te vienen a despertar para bañarte.